sábado, 5 de septiembre de 2009

trabajar con acolitos

TEMAS PARA TRABAJAR CON ACOLITOS: Santo Domingo Savio, patrono de los Acolitos. TEMA·01 LANZADOS A LA VIDA, ATRAIDOS POR JESÙS. OBJETIVO:Ubicar al niño en el papel específico que va a desempañar en comunidad cristiana (celebración eucarística); con base en su realidad personal.MOTIVACIÒN:Sobre papel periódico, cada niño ayudado por un compañero, calca su cuerpo y escribe dentro de la figura: su nombre, edad, su historia personal y lo que para el significa ser acolito.REFLEXION ORIENTADORA:Hemos descubierto, en la medida en transcurre nuestro mundo, que no permanecemos quietos; que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente han cambiado… progresivamente vamos siendo capaces de valorarnos por nosotros mismos, de tomar nuestras propias decisiones y valorar lo que nos rodea.Cada día nos hacemos sueños de nuestra vida <>. TEMA·02 LA IGLESIA TAMBIEN NOS HABLA...

Dones de Dios

El verdadero don de lenguas ya cesó El Dios supremo: el Padre, y el Dios unigénito: el Mesías Jesús (Jn.1:18) han dado una serie de dones espirituales a su Iglesia, sin embargo, Satanás ha FALSIFICADO algunos de esos dones, y hoy se están haciendo pasar como si fueran dones de Dios, cuando en realidad son grotescas FALSIFICACIONES satánicas de esos dones espirituales.Veamos lo que enseñó el apóstol Pablo: "28 Y a unos puso Dios en la Iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?" (1Co.12:28-30). Observe bien ese texto de Pablo. Él hace una serie de preguntas, todas las cuales tienen por respuesta "NO". Una de esas preguntas es: "¿hablan todos lenguas"?, la respuesta obvia es NO. Sin embargo, ¡¡Satanás ha falsificado ese don de lenguas!!, como veremos después, y ha engañado a millones de "cristianos" haciéndoles creer que todos los cristianos "bautizados en el espíritu" tienen de hablar en lenguas, y si usted no habla en esas "lenguas" pentecostales o carismáticas, entonces usted no está lleno del espíritu santo, es decir, es un cristiano de segunda clase, un carnal. Pablo dijo bien claro en ese pasaje que NO TODOS LOS CRISTIANOS HABLAN EN LENGUAS, por lo tanto, la doctrina pentecostal de que todos los cristianos han de hablar lenguas como señal de haber sido "bautizados en el espíritu santo" es una vulgar MENTIRA de los líderes pentecostales. Más adelante, Pablo escribió lo siguiente: "8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará." (1Co.13:8-10).Pablo dijo que el amor verdadero nunca dejará de existir, sin embargo -según Pablo- las profecías se acabarán, CESARÁN LAS LENGUAS, y el conocimiento o ciencia acabarán. En la época de Pablo el conocimiento PROFÉTICO de la Iglesia era PARCIAL, sin embargo, cuando viniera LO PERFECTO o completo (que es lo mismo), entonces ese conocimiento profético parcial daría lugar al conocimiento profético COMPLETO o perfecto. Por lo tanto, observe bien lo siguiente: Pablo dijo que PRIMERO CESARÍAN LAS LENGUAS, es decir, el don verdadero de lenguas terminaría ANTES de que llegara LO PERFECTO, o LO COMPLETO (ya que la palabra griega tiene los dos significados). Ahora bien, ¿qué es lo completo? Muchos dicen que es la Segunda Venida del Mesías, sin embargo, eso es falso, porque Pablo dijo "LO" perfecto o completo, ¡¡no menciona a Jesús por ninguna parte!!. ¿Qué es lo que estaba aun incompleto en la época de Pablo?, lo incompleto era el CONOCIMIENTO DE LA PROFECÍA, ya que Pablo solo tenía PARTE de ese conocimiento profético, como dice en el versículo 10. En la época de Pablo el conocimiento profético era INCOMPLETO dentro de la Iglesia del Mesías, por la sencilla razón de que quedaba por venir la PROFECÍA por excelencia: EL APOCALIPSIS, la Revelación de Jesús , el Mesías: "1 La revelación de Jesús , el Mesías, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, 2 que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesús , el Mesías, y de todas las cosas que ha visto. 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca." (Ap.1:1-3). Ese conocimiento profético COMPLETO era el APOCALIPSIS. Por consiguiente, lo completo llegó cuando la profecía del Apocalipsis le fue revelada a Juan, a partir de entonces lo que se conocía en parte (la profecía) llegó a su fin, y ahora YA TENEMOS EL CONOCIMIENTO PROFÉTICO PERFECTO O COMPLETO con el Apocalipsis o Revelación de Jesús , el Mesías.Pablo dijo que el don de lenguas cesaría ANTES de que llegara lo completo, es decir, ANTES de que fuera revelada la profecía del Apocalipsis el don de lenguas cesaría por completo, dejaría de existir. ¿Ocurrió esto en la Iglesia?, ¡claro que sí! El don de lenguas es mencionado únicamente en el libro de Hechos, y en la primera epístola de Pablo a los corintios, ¡¡EL RESTO DE LIBROS DEL NUEVO TESTAMENTO YA NO MENCIONAN EL DON DE LENGUAS DENTRO DE LA IGLESIA DE DIOS!!, ¿por qué?, ¡por la sencilla razón de que este don ya había CESADO antes de que se escribiera el Apocalipsis! Esto demuestra sin ninguna duda que el verdadero don de lenguas YA NO EXISTE, porque cesó en la época apostólica, antes de que llegara lo completo, es decir, la Revelación del Mesías, el Apocalipsis. Por lo tanto, la jerigonza demencial que ahora hablan los "cristianos" pentecostales en sus cultos, o en privado, NO ES EL VERDADERO DON DE LENGUAS, SINO UNA FALSIFICACIÓN SATÁNICA DE ESE DON.

El conocimiento de Dios

El conocimiento de Dios
Dios nuestro Señor quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1 Tim 2, 4).Para alcanzar esta salvación es necesario que los hombres conozcan a Dios: creer en la existencia de Dios, que premia a los buenos y castiga a los malos, pues"sin fe es imposible agradar a Dios; por lo cual, quien se acerca a El debe creer que Dios existe y que remunera a los que le buscan" (Hebr 11, 6).La historia de la salvación es la historia misma del camino según el cual el Dios único y verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela a los hombres y los reconcilia y une a El, restaurando la escisión producida por el pecado.A lo largo de la historia humana, Dios ha podido ser entendido de modos muy diferentes; incluso no han faltado quienes niegan su existencia. Sin embargo, el conocimiento de la existencia divina es una convicción viva y con valor universal a lo largo de todos los tiempos; es, asimismo, una idea-fuerza que ha configurado profundamente tanto la vida individual como la actitud del hombre ante el mundo que le rodea.El hombre puede llegar al conocimiento de Dios de muchas maneras. Todas ellas responden bien a la capacidad natural de la inteligencia humana de conocer la existencia de Dios, bien a la Revelación divina que nos ofrece de El un conocimiento sobrenatural.Conocimiento natural de DiosLa existencia real de Dios, como ser Supremo, Principio y Fin del hombre y del universo creado y esencialmente distinto de las criaturas, puede ser conocida con certeza por la razón natural, pues la inteligencia del hombre goza de capacidad natural para elevarse al conocimiento de su Creador.Quiso el Señor que todas las criaturas llevaran como impresas sus huellas y dieran testimonio de su existencia. De ahí que sea posible llegar al conocimiento de Dios por medio del conocimiento de las cosas creadasTestimonio de la Sagrada Escrituraa) Conocimiento de Dios por medio de la creaciónLa Sagrada Escritura nos da testimonio de esa capacidad natural del hombre; éste con la reflexión de su inteligencia ha buscado a Dios y mostrado su existencia. Veámoslo.La Sagrada Escritura atestigua este principio: la razón humana puede conocer a Dios por medio de la creación, pues las cosas creadas son testimonio permanente de su Autor y llevan a su Conocimiento con alcance universal.En el Libro de la Sabiduría encontramos dos motivos a través de los cuales el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios. Uno es la belleza que hay en las criaturas: por la contemplación de las diversas bellezas creadas, el hombre puede alcanzar el conocimiento de Aquel que es la fuente de toda belleza, Dios, Belleza suprema. El otro motivo es el poder y la fuerza que existe en la naturaleza creada: las fuerzas de la naturaleza son un reflejo de la omnipotencia de Aquel a quien se someten todas las potencias."Vanos son por naturaleza todos los hombres que ignoran a y no alcanzan a conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni, atendiendo a las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, rectores del universo. Si, seducidos por su belleza, los tuvieron como dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de todos ellos, pues es el Autor mismo de la belleza quien los creó. Y si se admiraron de su poder y de su fuerza, debieron deducir de aquí cuánto más poderoso es su Creador; pues, de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se llega por razonamiento al claro conocimiento de su Autor. Con todo, no merecen éstos tan grave reprensión, pues tal vez caminan desorientados buscando a Dios y queriéndole hallar. Ocupados en sus obras, se esfuerzan en conocerlas, y se dejan seducir por lo que ven. ¡Tan bellas se presentan a sus ojos! Pero, por otra parte, tampoco son éstos excusables; porque, si llegaron a adquirir tanta ciencia y fueron capaces de investigar el universo, ¿Cómo no llegaron más fácilmente a descubrir a su Señor?" (Sabiduría, 13, 1-9).b) Conocimiento de Dios por los grados de perfecciónMás duras son las palabras de San Pablo en la Epístola a los Romanos. En ella pone de manifiesto que la incredulidad produce la degradación del hombre, cosa evidente, por cuanto que el que no quiere reconocer a Dios cae en una vida inmoral. Esta recriminación sería injusta si el hombre no fuese capaz de conocer a Dios con su inteligencia. Pero no es así, porque las perfecciones divinas se hacen visibles a la inteligencia humana por el conocimiento que de las mismas nos dan las cosas creadas. Los grados de perfección que el hombre conoce en la naturaleza reflejan la perfección absoluta de un Dios único y personal, al que todos los hombres son llamados a adorar y a seguir."La cólera de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia de los hombres, que aprisionan la verdad en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque las perfecciones invisibles de Dios, su poder eterno y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas nos dan las criaturas, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en vanos razonamientos, y su insensato corazón se llenó de tinieblas: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso, Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén" (Rom 1, 18-25; cfr Hech 14, 14-18; 17, 22-30).Según este texto, el que no reconoce a Dios lo hace por su culpa, pues no se trata sólo de no percibir lo invisible de Dios en las cosas visibles, sino de una rebelión del corazón que no reconoce a Dios como Señor, y le niega el dominio sobre el hombre y sobre las cosas. Con tal actitud, el hombre se degrada, no es capaz de reconocer su puesto en un mundo que se ha convertido en desordenado y caótico, y no acierta a descubrir la dimensión divina que aflora en todas las cosas.c) El testimonio de la concienciaTambién en la Sagrada Escritura encontramos otro medio a través del cual el hombre puede conocer a Dios: se trata de su conciencia, la cual atestigua tanto la existencia de Dios como la ley natural que Dios escribió en el corazón de todo hombre."Cuando los gentiles, que no tienen Ley, cumplen las prescripciones de la Ley guiados por la razón natural, sin tener Ley son para sí mismos Ley -es decir, obran según su conciencia-. Y con esto muestran que los preceptos de la Ley están escritos en sus corazones, siendo testigo su conciencia con los juicios que, alternativamente, ya les acusan o bien les defienden (Rom 2. 14-15).Los que no han recibido la Revelación de Dios conocen por su razón natural los principios esenciales que informan la ley natural. En la intimidad de su corazón, todo hombre tiene grabada una ley moral natural. que participa de la ley eterna de Dios.Pruebas de la existencia de DiosEs una sentencia próxima a la fe la que afirma la posibilidad de demostrar la existencia de Dios por medio del principio de causalidad (cfr Pío X, «Juramento antimodernista», DS 3538 [2145]).Ya desde la misma época patrística, los teólogos han elaborado una diversidad de argumentos demostrativos de la existencia de Dios. Esto es así porque la proposición «Dios existe», desde el punto de vista del conocimiento humano, es una proposición mediata, que necesita de demostración racional, aunque tal proposición es en sí misma inmediata por hacer referencia al Ser absoluto e incausado.Como se ve, las argumentaciones demostrativas de la existencia de Dios, desde la dimensión de su conocimiento racional o natural, caen en el área filosófica, y, más concretamente, en aquella parte de la metafísica llamada metafísica teológica o teología natural; ésta tiene como objeto el conocimiento del Ser absoluto, de la Causa incausada de todos los seres existentes o posibles.Experiencia personal de DiosPero no todos los hombres, en concreto, necesitan acudir a una reflexión intelectual para llegar a la convicción de que Dios existe como ser Supremo y diferente al mundo, al que se le debe sumisión y adoración.Por tratarse de un presupuesto que ilumina la vida entera del hombre y el sentido del mundo, es lógico que la inmensa mayoría no se plantee reflexivamente cómo se puede demostrar la existencia de ese Dios en el que ya creen. Para el hombre es tan natural la convicción de la existencia de Dios como la luz del día o las estrellas de la noche, pues no en vano ha salido el hombre de las manos divinas. Como imagen de Dios, el hombre conserva esa convicción divina no como algo extraño y añadido por la presión de la cultura, sino como algo propio, como el fundamento radical de su ser, como la luz que explica el dinamismo de su vida, y como el amor en el que encuentra su plenitud. Se trata de algo vivido como por instinto; es, además, algo tan sublime y tan íntimo, que resulta difícil explicarlo con propiedad.A esto hay que añadir la experiencia personal de Dios que han tenido muchos hombres a lo largo de la historia. Ellos mismos han descrito con tal precisión sus experiencias, que no cabe atribuirlas a pura ficción o a invención poética, sino a un verdadero encuentro personal con Dios.Así, por ejemplo, en su afán de profundizar en la vida interior, Newman se convierte al catolicismo por la oración y el estudio. Claudel se siente conmovido en su espíritu al oír el canto del Magníficat en una tarde de Navidad; y confiesa:"Qué dichosas son las personas que creen! Pero... si fuera verdad... ¡Es verdad! ¡Dios existe, está ahí! ¡Es alguien, es un ser tan personal como yo! Me ama. Me llama» (Lessort, P.: «Claudel visto por sí mismo», p. 54).También se dan otras experiencias personales de Dios, que se manifiestan como una acción propia y sobrenatural de Dios en el interior del hombre. En la Sagrada Escritura encontramos, por ejemplo, este tipo de intervención divina en la conversión de San Pablo:«Oyó una voz que le decía: -Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El respondió: ¿Quién eres, Señor? Y El: -Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer' (Hech 9, 4-6; cfr 22, 5-8; 26, 10-18; Gál 1, 12-17).También en la vida de muchos santos se encuentran estas intervenciones divinas, que atestiguan no sólo la existencia de Dios, sino también su amor a los hombres, a quienes llama a Sí. Valga como ejemplo la experiencia de San Agustín:"Y he aquí que oigo de la casa vecina una voz, no sé si de un niño o de una niña, que decía cantando, y repetía muchas veces: ¡Toma, lee; toma, lee! Y al punto, inmutado el semblante, me puse con toda atención a pensar, si acaso habría alguna manera de juego, en que los niños usasen canturrear algo parecido; y no recordaba haberlo jamás oído en parte alguna. Y reprimido el ímpetu de las lágrimas, me levanté, interpretando que no otra cosa se me mandaba de parte de Dios, sino que abriese el libro y leyese el primer capítulo que encontrase. Porque había oído decir de Antonio, que por la lección evangélica, a la cual llegó casualmente, había sido amonestado, como si se dijese para él lo que se leía: "Ve, vende todo cuanto tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; y ven y sígueme" (Mt 19, 31); y con este oráculo, luego se convirtió a Vos. Así que volví a toda prisa al lugar donde estaba sentado Alipio, pues allí había puesto el códice del Apóstol al levantarme de allí; lo arrebaté, lo abrí y leí en silencio el primer capítulo que se me vino a los ojos: 'No en comilonas ni embriagueces; no en fornicaciones y deshonestidades; no en rivalidad y envidia; sino vestíos de nuestro Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne para satisfacer sus concupiscencias' (Rom 13, 13-14). No quise leer más, ni fue menester; pues apenas leída esta sentencia, como si una luz de seguridad se hubiera difundido en mi corazón. todas las tinieblas de la duda se desvanecieron" (San Agustín, "Confesiones", VIII, 12 [29]).Las cinco víasLa reflexión metafísica sobre el conocimiento de Dios, en cuanto fundamento o causa primera de los seres finitos, va de lo conocido a lo desconocido, de lo sensible a lo espiritual, de los efectos a la causa suprema. Por eso se llama conocimiento derivado o a posteriori. Este modo de conocer coincide con el testimonio de la Sagrada Escritura, que hemos visto anteriormente.El conocimiento derivado o a posteriori responde a la estructura de la inteligencia humana. El hombre conoce con facilidad las cosas sensibles y concretas, que percibe de modo inmediato: esta piedra, aquel árbol; asimismo, el viento que arrastra esta piedra y el crecimiento de aquel árbol. A partir de este conocimiento inmediato, la inteligencia del hombre es capaz de abstraer mentalmente las esencias de esas cosas sensibles: los conceptos de piedra, árbol, movimiento, vida, etc., y adquirir un nuevo conocimiento de valor universal.Fundamentándose en este conocimiento derivado, Santo Tomás de Aquino sistematizó las clásicas "cinco vías" para demostrar la existencia de Dios. Estas pruebas constituyen la demostración más sencilla, a la vez que profunda, de la existencia divina y han alcanzado gran prestigio. No haremos referencia a las otras pruebas filosóficas.La estructura de cada una de las cinco vías es la siguiente (cfr « Suma Teol.», 1, q2, a3):1) Punto de partida: consiste en consignar un hecho de experiencia cierto: la existencia del movimiento, la subordinación de las causas eficientes, la contingencia de los seres sensibles, los diversos grados de perfección que hay en los seres y la ordenación de los mismos a un fin.2) Primer grado de la vía: consiste en demostrar que los hechos consignados son necesariamente efectos; es decir, algo causado. Asegurado el carácter de efecto, la razón se eleva a demostrar la existencia de una causa en virtud del principio de causalidad.3) Segundo grado de la vía: consiste en la afirmación de que en una subordinación de causas del ser no se puede dar un proceso al infinito, sino que es absolutamente necesario llegar a una primera causa, de la cual dependen todas las demás. Pensar en una serie infinita de causas, lo único que hace es aplazar indefinidamente el problema, pero no buscar su solución; viene a ser como prolongar el cauce del río, pero no llegar nunca a su fuente. Si la fuente no existe, no se da el agua del río.4) Término final de la vía: esa causa primera es lo que nosotros denominamos Dios. Luego Dios existe.a) Primera vía: Se funda en el movimiento1) Es innegable, y consta a nuestros sentidos, que hay cosas que se mueven, es decir, que cambian. No se trata sólo del movimiento en sentido físico (locomoción), sino en sentido metafísico, es decir, como paso de la potencia al acto (cambios de una condición a otra, de un ser a otro, etcétera).2) Pues bien, todo lo que se mueve, cambia, muda o transforma es movido por otro, ya que nada se mueve más que cuando está en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto. Por ejemplo, el fuego hace que un leño -que está caliente sólo en potencia- pase a estar caliente en acto. Pero no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en potencia y en acto respecto a lo mismo, sino en orden a cosas diversas. Es imposible que una misma cosa sea, por lo mismo y de la misma manera, motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro.3) Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a éste otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor, y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano.Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie.4) Este primer motor que no es movido por nadie es el que todos entienden por Dios. Luego Dios existe.b) Segunda vía: Se basa en la causalidad eficiente1) Nos consta por experiencia que hay en el mundo sensible un orden determinado entre las causas eficientes, pues están subordinadas esencialmente entre sí para la producción de un efecto común.2) Pero no se da, ni es tampoco posible, que una cosa sea causa de si misma, ni en el orden del ser ni en el de la operación, pues en tal caso habría de ser anterior a sí misma, y esto es imposible.3) Ahora bien: esa serie de causas eficientes, subordinadas esencialmente entre sí, no se puede prolongar indefinidamente, porque siempre que hay causas eficientes subordinadas, la primera es causa de la intermedia, y ésta causa de la última. Cada una de estas causas actúa por influjo de las causas que la preceden. Y así tenemos que, suprimida una causa se suprime su efecto. Por consiguiente, si no existiese una causa primera, tampoco existiría la intermedia, ni la última. Si, pues, se prolongase indefinidamente la serie de causas eficientes, no habría causa eficiente primera y, por tanto, no habría efecto último, ni causa eficiente intermedia, cosa falsa a todás luces.Por consiguiente, es necesario que exista una causa eficiente primera.4) Esta causa eficiente primera, que no es causada por ninguna otra, a la que están subordinadas todas las demás causas; es decir, esta causa eficiente incausada es llamada por todos Dios. Luego Dios existe. c) Tercera vía: Se fundamenta en la contingencia de los seres1) Es evidente que hallamos en la naturaleza seres que pueden existir o no existir, pues vemos seres que vienen a la existencia por generación y seres que se destruyen por corrupción; es decir, seres que no tienen en sí mismos la razón de su existencia, sino que están condicionados por otros seres, y, por tanto, hay posibilidad de que existan y de que no existan. Estos seres reciben el nombre de seres contingentes.2) Ahora bien: es imposible que los seres contingentes hayan existido siempre, ya que lo que tiene la posibilidad de no ser, hubo un tiempo en que no fue. Es decir, los seres contingentes, que tienen la posibilidad de existir y de no existir, reciben la existencia, no por sí mismos, sino por otro ser que ya existe. Así, pues, los seres contingentes son, por esencia, efecto, seres que piden causa, seres que alguna vez han comenzado a existir causados por otro.Pero, como ya se demostró antes (segunda vía), es imposible y absurdo que haya una serie infinita de seres contingentes, es decir, de causas subordinadas, ya que es imposible que sólo existan efectos.Por consiguiente, los seres contingentes exigen la existencia de un ser que no haya comenzado a existir; un ser no causado, que exista por sí mismo; un ser que ha existido siempre. A este ser se le llama ser necesario.3) Pero el ser necesario, o tiene la existencia por sí mismo, o la ha recibido de otro ser necesario superior. En esta segunda hipótesis, si el ser necesario ha recibido su existencia de otro ser necesario superior, es imposible aceptar una serie indefinida de seres necesarios. Es forzoso, por tanto, admitir la existencia de un ser necesario que exista por sí mismo y que no tenga fuera de sí la causa de su necesidad, sino que sea causa de los demás seres.4) A este ser necesario, que no tiene la existencia recibida de otro, sino que existe por sí mismo, en virtud de su propia naturaleza, es al que todos llaman Dios. Luego Dios existe.d) Cuarta vía: Considera los grados de perfección que hay en los seres1) Vemos en los seres que unos son más o menos buenos, más o menos verdaderos y nobles que otros; y lo mismo ocurre con las diversas cualidades. Así, por ejemplo, nadie duda que el hombre es más perfecto que el animal; el animal, más perfecto que el vegetal; y éste más perfecto que el mineral. Lo propio se ha de decir de la bondad, de la verdad, de la nobleza y de otras perfecciones semejantes, las cuales están realizadas en todos los seres según una diversidad de grados, en virtud de la cual unos seres son más perfectos que otros.2) Pero la diversidad de grados que se da en esas perfecciones, es decir, las cosas más o menos buenas, más o menos verdaderas, más o menos bellas, etc., suponen la existencia de lo máximo; están reclamando un ser óptimo, verdaderísimo, bellísimo, etc. En otras palabras, esos grados dc perfección son algo causado por otro, el cual, si posee esas perfecciones en grado limitado, las tendrá, a su vez, causadas por otro.3) Pero como es imposible admitir una serie infinita de causas limitadas, causadas, en este proceso de ascensión, llegamos a una primera causa en donde todas esas perfecciones se encuentran en grado sumo y en toda su plenitud. Por lo tanto, ha de existir algo que sea verísimo, nobilísirno, bellísimo y óptimo, y por ello ente o ser supremo, pues lo que es verdad máxima es máxima entidad.Ahora bien: quien tiene una perfección pura en grado máximo, o por esencia, es causa de esta perfección en todos aquellos que la poseen en grado inferior, o por pparticipación. Además, no puede ser más que un único ser, una única perfección subsistente en sí misma, una única perfección en toda su plenitud y totalidad.4) Por consiguiente, existe algo que es para todas las cosas causa de su ser, de su bondad, de su belleza y de todas sus perfecciones, porque se trata del Ser sumo, de la Verdad suma, de la suma Bondad; y a este ser todos lo llamamos Dios. Luego Dios existe.e) Quinta vía: Se toma del gobierno del mundo1) Vemos que cosas que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin, como se comprueba observando que siempre, o casi siempre, obran de la misma manera para conseguir lo que más les conviene, es decir, su plena evolución y desarrollo, o la conservación de su especie, o el orden dinámico del cosmos, etc., por lo que se comprende que no van a su fin obrando al azar, sin rumbo ni orientación, sino intencionadamente.2) Ahora bien: los seres que carecen de conocimiento no pueden tender a sus respectivos fines si no los dirige un ser inteligente que conozca dicho fin, a la manera como el arquero dirige la flecha.3) Esta inteligencia ordenadora no puede estar ordenada por una serie indefinida de inteligencias, sino que es preciso llegar a un ser inteligente supremo, que consiste en su mismo acto de entender, un entender infinito, subsistente y único; es decir, que es el origen y el fundamento de todas las demás inteligencias que conocen y dirigen las cosas carentes de conocimiento a sus propios fines.4) Luego existe un Ser inteligente supremo que dirige todas las cosas naturales a sus respectivos fines, y a este Ser lo llamamos Dios. Luego Dios existe.

la confesion sincera

LECCIÓN No. 7 (regresar al índice) LA CONFESIÓN SINCERA ES CURA PARA EL ALMA
PASAJE PARA ESTUDIO: Salmo 32 LECTURA DEVOCIONAL: I Juan 1:5-10 TEXTO PARA MEMORIZAR: Salmo 32:5 PROPÓSITO Comprender la bendición que trae el confesar a Dios nuestros pecados y ser perdonados por Él. INTRODUCCIÓN Este Salmo habla de pecado, confesión y perdón. Pero ¿por qué todo esto? Dios hizo al hombre con cuerpo, alma y espíritu. Con poder de razonar y escoger a quién obedecer. Cuando el hombre voluntariamente desobedeció el mandato de Dios, inmediatamente murió espiritualmente y se convirtió en un pecador. Nosotros así nacimos con la tendencia de pecar y lo comprobamos en nuestros hechos de todos los días. Dios, para mostrar su gran amor, instituyó el sistema de sacrificios de animales, para que el hombre pudiera pedir perdón y reconciliarse con Dios; pero los sacrificios de animales no cambiaron el corazón del hombre. Así que Dios proveyó un sacrificio perfecto, o sea, su Hijo Unigénito, Jesucristo. Por este sacrificio, el hombre tiene la oportunidad de nacer de nuevo espiritualmente y agradar a Dios con su vida por toda la eternidad. Veamos el testimonio de uno que fue perdonado. El trasfondo histórico. David, rey de Israel, había cometido los pecados de adulterio, engaño y asesinato (II Samuel 11). Pasaron varios meses durante los cuales llevó la carga de culpas no confesadas, hasta que Dios le habló por medio del profeta Natán. Muchos relacionan el Salmo 51 con este evento. Esto lo vimos en la lección anterior. Se cree que el Salmo 32 fue escrito después del Salmo 51, porque en este Salmo se describe el gozo que se experimenta al haber sido perdonado. Pablo hace mención de esta experiencia de David en Romanos 4:6-8.DESARROLLO DE LA LECCIÓN A. GOZO DEL PERDÓN (Salmo 32:1-2) David describe aquí su sentir después de haber sido perdonado. Estaba conmovido porque su pecado había sido cubierto. Él entendía que lo que había hecho era en gran manera desagradable para Dios. La situación era muy dura. En el Salmo 40:2 vemos que el habla de haber sido sacado del “pozo de la desesperación, del lodo cenagoso”. El poder de Dios llega a todas partes. ¿Cuáles pueden ser esos fangos para nosotros hoy en día? NOTA PARA EL MAESTRO: Hable de los peligros y cómo los podemos evitar. Hable de los versículos que nos ayudan a no caer en la trampa del enemigo. Por ejemplo, lea Efesios 4:25 - 5:1-4. “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca”. “Desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo”. “No contristéis al Espíritu Santo de Dios con el cual hemos sido sellados”. “Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia, malicia”. “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros”. “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados”. “Andad en amor como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo”. ¿Tenemos una actitud de amor? ¿Es sufrido, benigno, cree todo, espera todo, soporta todo? ¿O tiene envidia? ¿Es jactancioso? (I Corintios 13). Así puede seguir hablando de esta gran lista de actitudes. Veamos el significado en el lenguaje hebreo de los términos que el salmista usa al hablar de pecado: Transgresión. Es el término más fuerte para describir la rebelión contra Dios. Pecado (shata). Es no alcanzar al blanco, dar en un blanco equivocado. Iniquidad (avon). Quiere decir depravado y perverso. Más que todo describe una condición moral baja. Para cada una de estas faltas había una receta, y David las encontró. Para la transgresión, el perdón; para el pecado, el hecho de ser cubierto; en cuanto a su iniquidad, no se le imputa. Salmo 32:2, “En cuyo espíritu no hay engaño”. La confesión plena ha eliminado la malicia y la hipocresía. Nosotros, ahora, por medio de Jesucristo, podemos obtener el perdón de nuestros pecados, no por la sangre de animales, sino por la sangre de nuestro Señor Jesucristo (I Juan 1:7; I Pedro 1:19). B. LA CONDICIÓN DE NO CONFESAR (Salmo 32:3-4) Salmo 32:3a, “Mientras callé se envejecieron mis huesos”. El no confesar puede producir enfermedades o trastornos físicos. Muchos piensan que a David le sucedía esto. Notemos que él usa el adverbio “mientras”, o sea, durante el tiempo que ocultó su pecado. Salmo 32:3b, “En mi gemir todo el día”. Denota una condición de tristeza constante, pero no lo había querido confesar a Dios. Salmo 32:4a, “De día y de noche se agravó sobre mí tu mano”. La carga del pecado se estaba haciendo más fuerte para el rebelde David. Salmo 32:4b, “Se volvió mi verdor en sequedades de verano”. Posiblemente tuvo una baja en todo sentido. Recordemos que era el rey de Israel, líder del pueblo. Esto indica que una falta en un hermano puede tener consecuencias que afectan a toda la iglesia. Un acto pecaminoso de un miembro de la iglesia, no sólo provoca desánimo sino que afecta las oraciones, el testimonio y la efectividad de la iglesia en su trabajo evangelístico. Es importante notar que David al fin reconoció su pecado; se convenció del daño que le estaba haciendo al ocultarlo, y tuvo que confesarlo. El hecho de estar ocultando nuestros pecados a Dios, nos puede llevar a sufrir desaliento y finalmente la condenación eterna. Cuanto más ocultemos nuestros pecados, peor será el peso que llevemos y no tendremos prosperidad. Recordemos que “el que encubre sus pecados no prosperará, más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13). No hay por qué sufrir las consecuencias del pecado, habiendo provisión en Cristo (I Juan 1:9). La palabra Selah, en hebreo es una pausa, una expresión que nos llama a la reflexión y a meditar en lo que hemos leído. Aquí nos detiene a pensar en la bondad y el amor de Dios que sigue llamado al pecador para que se arrepienta. Tenemos que examinarnos a nosotros mismos, determinar cómo estamos delante del Señor. Si Dios nos indica que tenemos algo de que arrepentirnos, no debemos ser renuentes a su llamado. C. LA CONFESIÓN (Salmo 32:5) Una llaga, para ser curada, necesita ser limpiada, que se le quite todo lo sucio. Lo mismo pasa con el pecado; para que sea quitado, necesita ser confesado con todos sus detalles. En el caso de David, su confesión fue completa; no encubrió nada. Ni le echó la culpa a nadie. Salmo 32:5, “Mi pecado te declaré... no encubrí”. Él fue sincero en llegar ante Dios diciéndole que había fallado al no mantener su vida limpia. No ocultó nada ante Dios. Salmo 32:5b, “Confesaré mis transgresiones a Jehová”. David confesó todo su pecado como falta delante de Dios. Él sabía que los pecados son contra Dios, y por eso debía confesarlos a Él. No necesitaba a un hombre como intermediario. Notemos que aquí utiliza las palabras pecados, transgresiones e iniquidad, palabras que él uso al principio (Salmo 32:1-2). David no dejó nada sin confesar: Su rebelión espiritual, física, moral y, en fin, todas sus iniquidades. Dios siempre estará dispuesto a escucharnos cuando acudimos a él buscando perdón (Salmo 40:1). Ningún pecador que ha buscado de corazón a Dios, ha salido defraudado. No importa que ya seamos cristianos, si hemos pecado debemos confesarlo a Dios. Debemos confesar a Dios nuestros pecados con todos sus detalles, en la misma manera en que los cometimos, si es que queremos estar limpios y con buena relación con nuestro Dios. Otra vez aquí aparece la palabra "Selah", que nos indica que meditemos y examinemos nuestro corazón, nuestra vida espiritual, nuestro testimonio delante de nuestros familiares y vecinos. ¿Cómo andamos delante de Dios? Mientras tengamos vida, siempre habrá oportunidad de salvación. Por eso Dios nos invita a cada momento. Él espera que le confesemos nuestros pecados y que produzcamos frutos de arrepentimiento. Como resultado, Dios nos dará un descanso espiritual. Si estamos bien con Dios, el Espíritu Santo nos dará seguridad de que somos salvos. Todo esto implica una perseverancia permanente. Implica ser fiel, dedicar tiempo para alabar a Dios, y servirle en cada área de nuestra vida. D. LA CONFIANZA DE ANDAR CON DIOS (Salmo 32:6-7) La palabra “por esto” indica el resultado de una acción pasada. En este caso, por haber confesado y por habernos arrepentido de nuestros pecados, hemos sido perdonados. “Por esto” disfrutamos de los siguientes privilegios: Podemos “orar en todo tiempo” (Salmo 32:6). Dios promete oírnos cuando le clamamos (Jeremías 33:3). En nuestro tiempo de oración tenemos la oportunidad de expresarle al Señor nuestras dificultades, e incluso pedirle perdón por entristecer al Espíritu Santo por nuestra falta de sabiduría. Además, a través de la oración, podemos oír la voz del Señor cuando Él nos da las instrucciones necesarias para nuestra vida. En cambio, el pecador rebelde nunca tendrá esta oportunidad. Podemos confiar totalmente en Dios. El pueblo de Dios siempre confiará en la ayuda de su Dios porque sabe que en Él hay fortaleza. En Dios tenemos seguridad en el tiempo de problemas (Salmo 27:5; 119:114). Somos liberados de las situaciones angustiosas. Esto no quiere decir que nunca vamos a pasar por momentos de peligros y de dolor. Como humanos estamos expuestos a sufrimientos, dolores y otras situaciones tristes. Pero en todo, Dios estará para ayudarnos y librarnos de situaciones angustiosas (Salmo 34:19). El Salmo 40:2 dice “puso mis pies sobre peña”. Esto indica que nuestro Dios nos fortalece. Sin embargo, para apropiarnos de estos beneficios tenemos que conocer profundamente la Palabra de Dios. Debemos conocer sus promesas con todas las condiciones y aplicarlas a nuestra vida, según sea nuestra necesidad. Véase Proverbios 3:6; Isaías 40:28-31). Tenemos un nuevo cántico para Dios. En el Salmo 40:3 leemos: “Puso en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios”. Desde el momento en que alcanzamos el perdón de Dios, nos convertimos en personas útiles en las manos de Él. Y, como resultado, de nuestro corazón brota un cántico nuevo. Además, nuestros familiares y vecinos lo sabrán, y es posible que ellos también lleguen a Dios por nuestro testimonio. E. PROMESAS Y CONSEJOS (Salmo 32:8-11) En estos versículos encontramos algunas promesas: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” (Salmo 32:8). Dios nos da instrucciones y enseñanzas, nos guía por el camino correcto y nos perfecciona. Él está al tanto de cada una de nuestras acciones, y, además, está listo a ayudarnos. Por eso debemos abandonarnos confiadamente en sus manos. En el Salmo 32:9 se hace una comparación desfavorable para el necio que no obedece a Dios, y en consecuencia se priva de todas las promesas. El caballo y el mulo son animales sin entendimiento que siempre obedecen a la fuerza; de otra manera no se puede lograr que estos animales se acerquen a su amo. Dios no quiere gente que obedezca de la misma manera que el caballo y el mulo, es decir, a la fuerza. Él quiere individuos que le obedezcan y le sirvan movidos por un amor voluntario. “El que espera en Dios, le rodea la misericordia” (Salmo 32:10). La palabra misericordia aquí quiere decir compadecerse de otro que es víctima de sus propios males. Por cuanto nosotros esperamos en Dios, Él se compadece constantemente de nosotros, ya que muchas veces somos víctima de muchos males. Cuando confesamos nuestros pecados, por su misericordia Dios nos perdonó. Además, nos declaró justos como si nunca hubiéramos pecado. Por todo esto, existen motivos suficientes para que sirvamos a Dios con dedicación y devoción. Por supuesto que nuestro servicio debe ser racional (Romanos 12:1). “Alegraos... alegraos... cantad” (Salmo 32:11) El salmista concluye con una nota de invitación, de gozo y alabanza a Dios. Podía hacerlo con libertad porque había sido perdonado. Ahora estaba muy contento y anima a otros a que lo hagan también. Dios no recibe las alabanzas de labios inmundos o mentirosos. CONCLUSIONES Dios, siendo un Dios de gozo, da al hombre la oportunidad de disfrutar de su gozo (Eclesiastés 2:26). El gozo, la alabanza, la alegría y el canto deben formar parte central de la vida del cristiano y de todo el pueblo de Dios cuando le rinden culto. Nuestra vida, y todo lo que hacemos, deben manifestar la dicha que sentimos por el hecho de ser perdonados. Debemos vivir en alegría y en santidad. Para ello es preciso que nos mantengamos en comunión continua con Dios (Salmo 25:14; Proverbios 3:32; Apocalipsis 3:20). Nuestras palabras deben ser las que decía David: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón”. De esta manera el pecado no se enseñoreará de nosotros (Salmo 40:8). Regocijémonos en Él siempre (Filipenses 4:4).

viernes, 28 de agosto de 2009

Retiro Espiritual

RETIRO ESPIRITUAL SEPTIEMBRE 2009 PULSAR AQUI PARA RETIRO ANTERIOR Libro: Retiros Espirituales Tema: Hacia la contemplación *************************************** El retiro mensual tiene gran importancia. Hoy se llama día de "desierto". Se puede celebrar en ocasiones con algunos amigos en la fe; en otras, en total soledad. Hoy te brindo un día de oración y reflexión personal; antes lo hice yo en total soledad. Es importante, sí, ver, considerar, discernir, dilucidar, formar criterios de fe. Pero quedaría manca la labor sin orar sobre ello: pedir, suplicar a Dios su ayuda, por medio de su Hijo Jesús y de María la Madre de Dios. No cansarnos de "mendigar" la ayuda del Señor: "Mirad que soy muy pobre, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar..." Antes de comenzar el retiro, desconectar de los asuntos normales anteriores. Ponerse en presencia de Dios. Ser consciente de que vamos a tratar unos temas con Dios para nuestra vida interior. No entrar en rutina. No se trata de mero estudio. Se trata de hablar con Dios de unos temas que nos interesan. Después, formular un propósito muy concreto relacionado con el examen particular, con los propósitos generales de los últimos Ejercicios, con la úlitma confesión o de comienzos de año. Hacia la contemplación. Meditar, orar, contemplar. Tres palabras próximas, aunque no sean sinónimas, Solemos emplear las tes para hablar de nuestra relación con Dios. La contemplación es una manera de hacer oración más simple, sin esfuerzo mayor, mirar a Dios y dejarse mirar y llenar de Él. Pero a pesar de ser tan sencillo y simple, es necesaria la gracia de Dios que nos mueva a ello. Yo suelo decir que el Señor acostumbra a llamar a las almas a esta forma de oración, después de que han estado años enteros ocupadas en la meditación, contemplación, buenas lecturas, con esfuerzo de seguir a Dios. Pienso que cuando llega el alma a estas alturas, está ya enamorada de su Dios. El Señor no está obligado a seguir este criterio, y puede llamar a la contemplación muy pronto. A algunos nada más convertirse. El retiro de hoy es muy práctico. Son una serie de ideas espirituales que pueden derivar nuestro espíritu a una contemplación elemental. Ante todo he de sentirme muy cerca de Dios. Contemplar a Dios en mí. Este retiro lo puedo practicar junto al Sagrario, sentado, arrodillado, tumbado, como mejor convenga. También puedo hacerlo en el monte en soledad, en paseo suave. O incluso paseando por el parque, en el campo, sin mucha gente ardedor que me distraiga. O en mi casa, en mi habitación, aislado de ruidos. Es importante un lugar sereno. Llevar copiado este retiro o apuntes de él para no distraerme. Cada punto es breve. Procura leerlo, entenderlo, contemplarlo después sin esfuerzo, con amor. No es necesario en el retiro recorrer todos los puntos. Sin prisa para pasar al siguiente, pero pasar siempre que haga falta, con mucha paz. 1.- Vivo contito, Dios mío, tu misma vida. Estás en mí. Me adentro a lo más profundo de mi alma. Te amo desde lo más profundo de mi ser. 2.- Comienzo a conocerte y a amarte cada vez más, más, con paz. Y veo horizontes infinitos en este amor que nunca terminará. 3.- Estoy atraído por tu bondad, por tu hermosura, por tu divinidad. Mi alma está muy unida a Ti. Me entrego a Ti, bondad infinita. 4.- Te digo ahora con los místicos: "Yo soy Tú; Tú eres yo". 5.- El alma en el Cielo estará en Dios, feliz contemplándolo. Esto es un anticipo del Cielo. 6.- En Ti, Señor, encuentro todo. Dame ahora fuerza para seguir, paz. Y desde aquí me entrego a Ti, Dios Padre, me entrego a Ti, Dios Hijo, me entrego a Ti, Dios Espíritu Santo. 7.- Te conozco, Señor. Conozco tus maravillas de la creación. Tú estás por encima de ellas, por supuesto, pero son reflejos de tu amor. Imagino los grandes paisajes, las montañas, los ríos o mares. Desde allí te adoro a Ti, Señor. 8.- Expansiono y comunico mi corazón contigo. Te amo. Dame tu amor. 9.- Siento la unión de la esencia divina con mi pobre alma. Y me siento rico en amor. Rico por la misericordia de mi Dios. Gozo con el gozo de mi Señor. 10.- "Tú solo eres Santo, Tú solo Señor, Tú solo Altísimo, Jesucristo. Con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre". 11.- ¿Has comulgado hoy? Es el mismo Cielo. Estás comunicado del todo con Dios, por Jesucristo, en el Espíritu Santo. 12.- Enamorarme de Ti, Señor, por encima de todo amor a cosas e incluso a personas. 13.- "Porque yo soy Yahvév, vuestro Dios, os santificaréis y seréis santos, porque yo soy santo". (Levítico 11, 44). 14.- "Sed santos, porque yo, Yahvéh, vuestro Dios, soy santo". (Levítico 19, 2). 15.- "Sed pues santos para mí, porque yo, Yahvéh, soy santo, y os he separado de entre los pueblos para que seáis míos" (Levítico 20, 26). 16.- "Por tanto le tendrás por santo, porque Él es quien presenta el alimento de tu Dios, por tanto será santo para ti, pues santo soy yo, Yahvéh, el que os santifico". (Levítico 21, 8). 17.- "Santo, Santo, Santo, Señor Dios Todopoderoso. Aquel que era, que es y que ha de venir". (Apocalipsis 4, 8). 18.- Jesucristo, Tú quieres ser mío. Yo quiero ser tuyo y nunca separarme de Ti. 19.- Nunca separados, siempre unidos, ahora y en toda la eternidad. En la Eucaristía, y en el Cielo. 20.- Jesús se une al alma en íntima unión, como un matrimonio espiritual. Goza mi alma en la Eucaristía. 21.- Contigo vivir, Señor, en continua y perpetua alabanza. 22.- Señor, bendito seas. Para eso me creaste y me has dado a Jesucristo en la Eucaristía. 23.- Entrar en Dios, vivir en Dios, dentro de la caridad de Dios. 24.- Comunicación, unión, compenetración con Dios, con Jesucristo, ahora y en el Cielo. No permitas que me aparte de Ti jamás. 25.- Que esté en tu amor como esponja en el mar, como ave en el cielo, como pez en el agua. Compenetrado contigo. 26.- Señor, ayúdame a ayudar a otros a orar, a amar a Dios. Virgen María, que siempre estés conmigo y yo contito. Que al salir del retiro, mi alma esté más esponjada en el Señor. Me sienta más amigo, más enamorado, más junto a El siempre. Pedirlo con fe por medio de la Virgen María. EXAMEN PRÁCTICO. 1.- ¿Pienso algunas veces que poco a poco conviene ir hacia un estado de oración contemplativa? 2.- Examino brevemente ahora cómo ha transcurrido este tiempo dedicado al retiro. 3.- Pensando en mi vida, ¿mantengo mi atención puesta en Dios durante el día? 4.- Pensar en algún medio para recordar: alguna frase, estampa, canción… en el armario, en la mesa de despacho, en la mesilla, en el bolsillo o en el bolso. 5.- ¿Cómo va mi devoción a la Virgen María, la Rosa Mística, Arca de la Nueva Alianza, Puerta del Cielo? 6.- ¿Procuro que mi amor a la oración sea también para el amor a mis hermanos? 7.- ¿Cómo influyo en el Cuerpo Místico de Cristo? 8.- ¿Avanza mi alma en la oración? 9.- A la vez que en la oración, ¿avanzo algo en el espíritu de sacrificio? 10.- ¿Cómo es mi propósito de enmienda cuando me confieso? ¿Lo renuevo de vez en cuando? Examen práctico Nota: Viene bien con ocasión del retiro mensual dedicar un buen rato al examen práctrico. Es decír, algunos puntos muy concretos sobre vida interior. Ofrezco aquí tres cuestionarios que pueden ayudar. 1.- Piensa que lo importante es orar; lo de menos es que sea contemplación u otro tipo de oración. 2.- Piensa que no debes examinar demasiado qué tipo de oración haces, sino cuándo, cómo, dónde haces tu oración personal. 3.- Examina qué fuentes utilizas para orar. 4. - Piensa si vas haciendo oración de toda tu vida: si estás durante el día cada vez más unido a Dios. 5.- Piensa si vas poniendo en Dios, en la oración, tu descanso, tu paz y tu refugio. &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& Algo práctico y positivo para el retiro, aplicable a todos los retiros y a las meditaciones diarias: La afirmación es una técnica simple pero enérgica. Puede sanar y transformar nuestra voluntad y nuestras convicciones hasta arraigarlas profundamente. Aprovechando esta realidad psicológica, podemos cambiar nuestros pensamientos vanos en criterios firmes y santos. La palabra escrita y hablada es el vehículo que nos ayuda en este menester. Tiene mucha relación esto con lo sabido de la autosugestión. En la práctica: 1.- Fijarme en un aspecto de mi vida que quiero cambiar o sanar. Decidirlo ya. 2.- Formular una frase sencilla que lo integre. Escribirla. Repetirla varias veces. 3.- Formular de esta manera el propósito de la meditación y repetirlo cada día. 4.- Formular de esta manera el propósito del retiro y repetirlo cada día. 5.- Formular de esta manera el propósito de la confesión y repetirlo cada noche. 6.- Para no agobiarme procurar unificar todo esto sin multiplicar más de lo necesario. Nota 1. Para que esto funcione hay que procurar la frecuente repetición. Que la afirmación sea concreta. Que tenga emoción. Que esté convencido yo de que me va a ayudar a mejorar. Nota 2. Tomar conciencia del subconsciente. Por ejemplo: Si yo digo esta afirmación: "Voy a ser desde hoy bondadoso en mis conversaciones sobre los demás". Mi subconsciente, me reprocha y me dice: "mentira, no vas a ser". Yo no me doy cuenta del subconsciente, pero ahora lo advierto. Pero tengo que tomar conciencia del subconsciente. Para ello: en una hoja de papel poner dos columnas. A la izquierda, mi afirmación. A la derecha, lo que me sugiere; todas esas cosas negativas que llevo en el subconsciente. Repetir la frase positiva, poner a la derecha cada una de las creencias contrarias. Acto seguido ir sustituyendo cada una de las creencias negativas a la frase, por otras positivas contrarias. Leer de vez en cuando. Por fin, una vez que han pasado a la conciencia todas las pegas, en una tercera columna voy sustituyendo las "creencias negativas" por pensamientos y sentimientos positivos que emanan del Yo Superior. Por ejemplo, el "mentira, no vas a ser" lo sustituyo por este otro: "Desde ahora mismo empiezo a ser bondadoso. Ya he comenzado ADVERTENCIA FINAL PARA NOSOTROS ES MUY IMPORTANTE EL RETIRO Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto". Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz. Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor! Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos. ADVERTENCIA FINAL Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto". Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz. Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor! Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos. TERMINAR EL RETIRO DANDO GRACIAS A DIOS POR TODO; PEDIRLE PERDON DE LAS LAGUNAS; HACER PROPOSITO FIRME. Y NO OLVIDAR DE DEDICAR BUEN RATO A LA ORACION DE PETICION. EL PRÓXIMO RETIRO APARECERÁ D.M. EL PRÓXIMO MES. JML. Mi correo electrónico: mistica@jet.es var logDomain = 'www.telepolis.com'; var logChannel = 'miweb'; var logPath = 'control_jet';